domingo, 5 de abril de 2020

Automutilación III

Aun sigo dando abrazos con palmaditas
porque los nuevos no llenan como los tuyos.

Las malas costumbres no desaparecen,

por eso sigo tratándome mal, automutilándome,
con nuestros recuerdos en mi memoria.

Siguen sangrando aquella herida [que creé]

cuando decidí que no dejaría que me entendieras.

Tu media sonrisa me dijo ese día
que el amor y la felicidad van de la mano, 
pero tú nunca conociste a la primera, ni me presentaste a la segunda.

Quizá por eso te dio igual apuñalarme
y saberme enfermo.

Pero bueno, ya ves, sigo destruyéndome,

como una vez lo hicieras tú por mí,
por si algún día decides volver a seguir destruyendo todo lo que soy sin ti.

domingo, 9 de febrero de 2020

Autocrítica

Enciendo la luz y me reflejo en el espejo pero, como cada día, me veo guapo y me siento feo. Miro a la derecha, donde hay una palabra escrita: una especie de grafiti en tinta roja. Suspiro. No me queda ningún secreto por revelar.

Subo la persiana y abro la ventana. Arriba brilla el sol, pero ya no da calor. Y tú te sigues creyendo sus mentiras sin analizar su discurso. El tiempo tampoco se detiene, pero seguimos mirándonos y solo volvemos a hablar para dividirnos de nuevo. Vuelves a llorar y no me alejo. Por favor, abre tu coraza y déjame escucharme.

Aunque igual es tarde, la puerta se está rompiendo. Escucho una voz: que pase el hombre muerto.

Susurra y grita el viento, sale una bala e impacta en el blanco.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Hoy sí

Costó tiempo, pero finalmente
aprendí a quererme
tal y como soy:
sin ti.
Yo.
Y ahora que lo veo,
me quiero mucho más
de lo que una vez te quise a ti.
Espero que no te importe,
dejé de hacerme daño.
Tú:
lo sabías.
Siempre me dañaste
con tus consejos sinceros.
Nunca mereciste lo que te di.

jueves, 31 de enero de 2019

Caído

Me estás matando y me entierras aun estando con vida.
Por favor, déjame respirar aunque estés consumido
por el vacío y las muchas mentiras que te rodean.
No  te  servirá  de  nada  seguir  llorando  aquí,
las  lágrimas  no  podrán  ahogar  tu  dolor.
Libérame de esta opresión que te mata
y que te convirtió en una pesadilla.
No te volveré a necesitar mas.
Tus mentiras se acabaron
porque ahora te odio,
derrotado y rendido.

Vi tras el espejo como te dejaste morir y ya es tarde para salvarte otra vez.

viernes, 7 de diciembre de 2018

acatisia

Con el adiós todo oscurece,
y se invita a la muerte.
Me rodea la oscuridad,
y clamo de dolor:
¡No queda esperanza, solo queda desesperación!
¡Ella es quien nos salvará!
La luz se ha ido
y ya nada brilla.
Si todo fue una ilusión,
que todo arda y desaparezca:
¡Nosotros no fuimos nada!
¡Esa es la verdad!
Maldito destino,
haz que todo se vaya,
que solo queden cenizas.
Que deje de existir.
¡Mi corazón es débil!
¡He dado la espalda a la esperanza!
La locura desaparece
absorbida por la oscuridad.
Ella clama mi nombre,
e indica nuestra mi muerte.
Luz ha dejado de brillar,
y solo queda la fachada de lo que fuimos.