martes, 21 de enero de 2014

Mi Abril. Tu Octubre

Mi cielo de Abril. La luz del Sol irradia de sus ojos.
Es el día brillante que derritiendo la nieve se abre
paso a través del frío.
Mi Abril. Tu Octubre.
Tu cielo de Octubre. La nube más oscura que llueve
desde el corazón estrellas infinitas.
Es la fría noche que destroza la voluntad con la
tristeza más profunda.
Tu Octubre. Mi Abril.
Mundos separados.
Luz y oscuridad.
Noche turbia de Octubre.
Era amor deshecho deseando entrelazarse.
Era Octubre. Eras Abril
Ahora noche estrellada. Aun día soleado.

viernes, 3 de enero de 2014

Paranoia

          La desesperación por el miedo de perderme a mí mismo inunda de ansiedad mi cabeza.
          Abro los brazos y ¡No vayas, quédate! se ahoga entre cuerdas reviviendo en prosa.
          Cierro los brazos e inhalo por última vez felicidad, dejándola hacia su ilusión.
          Doble cara. Esperanza rota. Alegría dolorida. Aparente aceptación de situación. "Todo tiempo anterior fue mejor" cómo eslogan.
          Mono de droga. Sudor. Lágrimas. Cortes. Descontrol. Pesimismo. O media vuelta al plan. Drogas. Encuentros. Desfase. Risas. Alcohol. Descontrol. Éxtasis.
          ¿We found love, Riri? ¿Para un año, Riri? Dulce campo de la inocencia del que no debimos salir hasta el número cuatro.

viernes, 25 de octubre de 2013

Nostalgia

Las lágrimas caían de su rostro enredándose con la sangre que manaba de sus muñecas. Este dolor solo tenía comparación con el de su corazón deshecho.

lunes, 26 de agosto de 2013

- Admeto

          "Creo que el destino de mi esposa es más feliz que el mío, aunque no pueda parecerlo. Ningún dolor volverá a tocarla, y ha dado fin con gloria a los muchos problemas de la vida. Pero yo, que he escapado a mi destino y no debería estar vivo, viviré ahora mi vida con pena".

Eurípides, en su obra Alcestis.

miércoles, 7 de agosto de 2013

«Puto corazón, que se enamora cuando quiere»

          Nunca conseguiré comprender el brío que es capaz de albergar un corazón - ya sea el tuyo o ya sea el mío - de manera que, sin que se le entregue nada, sin recibir caricia alguna, besos o abrazos, miradas y palabras pueda enloquecer de esta forma.

miércoles, 24 de julio de 2013

Congelas más que el puto Invierno

          Al cabo de los meses he decidido volver a «nuestro» lugar. Mientras me visto para la ocasión, recuerdo cuando el camarero me preguntó que si es que trabajaba también allí, que parecía un trozo de aquél lugar. Qué tiempos aquellos.
          De camino, pienso en si me van a preguntar que por qué no he ido y en qué podía contestar; en si te voy a ver y qué te voy a decir y de qué manera debo de actuar. Sin darme cuenta me encuentro frente a «nuestro» lugar, sólo que esta vez voy solo.
          Al entrar veo como todos me miran sorprendidos, creo que se pensaban que no volvería allí sin ti. De pronto, justo antes de empezar a hablar con la gente, miré hacia el fondo de la pequeña antesala y como si alguien hubiera proyectado una película, nos veo. Veo la última vez que nos vimos. Veo cada ‘fotograma’ de «nuestra» película. Veo lágrimas, un empujón, un “¿Qué te pasa?” y veo como salí de allí.
          Ha sido mala idea volver, pero sigo entrando y me pido una cerveza. Observo con detenimiento el lugar sin pararme a oír la música. Creo que no hay un sitio que me vaya a gustar más que este, aunque ahora lo odie.
          Bebo un trago, pienso “bueno, no puede ser peor” y suena Vetusta Morla. Me quedo solo y, mire por donde mire, solo veo mis recuerdos convertidos en cortos. Veo abrazos, veo dos manos entrelazadas, veo flashes, veo risas, veo dos personas bailando, veo… nos veo y veo cada chasquido que diste una vez con esa canción.